Scones, un clásico muy british

Aunque no soy muy fan de los postres y comidas británicas en general, tengo que decir que algunos de sus saberes clásicos no ocupan lugar y además sientan la mar de bien.

Así que  le llegó el turno a la tierra de la Reina Madre: vamos a por unos fáciles scones con mermelada.

Scones

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina
  • 9 cucharadas soperas de azúcar glas.
  • 1 cucharada y media de te de levadura
  • 1/4 de cucharada de te de sal
  • 1 cucharada sopera de Maizena
  • 110 gr de mantequilla fría
  • 1 taza de café de crema de leche
  • 1 huevo
  • 1 pizca de canela
  • 1 pizca de vainilla
  • Mermelada de moras

El truco para que los scones queden esponjosos pero firmes es utilizar la mantequilla bien fría y no ceder ante la tentación de añadirle demasiada crema de leche. En un principio veremos que parece que la masa la rechaza y el motivo es que los ingredientes están fríos. Solo hay que tener paciencia y amasar bien la mezcla o utilizar varillas amasadoras.

Juntamos la harina, la levadura y la Maizena y removemos unos segundos. Cortamos a dados pequeños la mantequilla y la añadimos al bol de la harina. Con un tenedor mezclamos la mantequilla fría con el resto de los ingredientes. Podemos utilizar las manos para conseguir amasar la masa. Añadimos el azúcar y por último la crema de leche y amasamos hasta que la mezcla sea completamente homogénea.

En este caso yo utilicé mermelada de moras pero los scones admiten muchos acompañantes: arándanos, uvas pasas y toda clase de mermeladas. Si queréis utilizar arándanos secos o uvas pasas, dejadlos remojar en zumo de naranja un ratito o en agua caliente y añadidlos a la masa en este momento mezclando bien todos los ingredientes.

Enharinamos el mármol de la cocina y pasamos a trabajar los scones. Para hacerlo, solo tenemos que coger un trocito pequeño de masa y formar un cuadrado de unos 2 centímetros de grosor. Entonces lo cortamos por la mitad quedándonos con un triángulo.

Masa para scones

En este caso, para añadirle la mermelada de moras, he hecho una pequeña ranura en la masa, he vertido un poquito de mermelada dentro y he vuelto a sellar la masa.

Scones para montar

En el mismo bol de la masa batimos un huevo con la canela y la vainilla. Podemos pintar los scones con el huevo o directamente sumergirlos por un lado de la masa. Así nos quedarán dorados por el huevo pero con un ligero toque de vainilla y pizquitos de canela.

Preparamos una rejilla con papel de horno y horneamos los scones unos 20 minutos. Cuando veamos que los bordes ya están dorados los podemos retirar del horno.

Scones

Es una característica de la masa quedar más suave y esponjosa en el centro y más tostada en los bordes.

En Inglaterra y EEUU se suelen servir como merienda y desayuno acompañados con un poco de mantequilla y mermelada de cualquier sabor. En mi opinión, la masa ya sabe suficiente a mantequilla así que solo los sirvo con un poquito de mermelada.

Scones y mermelada

Y por último decir que se saborean mejor con un te verde o te especiado que no con el café con leche, que siempre lo podemos reservar para el croissant o unos preciados churros :)

Espero que os gusten :)

Entrada publicada el January 23, 2011 a las 9:20 pm por Miss Sweet
Categorías: Recetas, Reinonas
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